
Una de las mayores ventajas de tener una cámara fría para barriles de cerveza es su capacidad de almacenamiento personalizable. Así, usted puede optar por cualquier tamaño que se adapte al espacio específico de su establecimiento, en el caso de las cámaras frías prefabricadas. Pero también existe la posibilidad de fabricar su propia cámara fría, aprovechando mejor el espacio interno de su bar. Para la operación de un bar con autoservicio de cerveza, las cámaras frías son la mejor opción entre todos los sistemas de refrigeración, como ya comentamos en este otro artículo del blog.
Para empezar la suya, el primer paso es medir cuál es el tamaño ideal de cámara fría para su establecimiento, y eso dependerá de algunos factores, como el tamaño de los barriles, el movimiento del bar, el inventario y la cantidad de grifos que va a operar. En este artículo encontrará la lista de esos puntos y lo que debe analizarse para ayudarle en este proceso.
Existen muchos modelos de barriles de cerveza en el mercado, pero los más utilizados por las cervecerías son los barriles de acero inoxidable de 40,8 cm de diámetro que, sean de 30 L o de 50 L, solo varían en la altura. Además de este modelo, muchas cervecerías han optado por barriles slim de 20 L o por barriles Keg de plástico. Como usted necesitará almacenar varios dentro de una misma cámara fría, daremos algunos consejos para optimizar su espacio.
Los barriles del modelo más común, de 40,8 cm de diámetro, pueden colocarse uno junto al otro y apilarse, pero limite a dos filas y dos pilas, para no inviabilizar el funcionamiento del bar. Es importante que el acceso a los barriles sea fácil y no demande mucho tiempo ni esfuerzo, lo que da agilidad al cambio de barril durante el funcionamiento de su establecimiento.

Una opción para espacios menores es crear un estante y colocar los barriles en 2 niveles. Deje los barriles más grandes en el piso y los menores (y más livianos) en los estantes superiores. Un barril de 50 L pesa más de 50 kg y, además del esfuerzo, levantarlo del piso es un riesgo adicional para su equipo. Para crear 2 niveles o más, hay que cuidar la altura de los barriles (existen modelos más altos que los tradicionales, converse con sus proveedores) y recordar siempre considerar la altura del barril más la extractora acoplada encima.

Otro factor importante es cómo sus proveedores hacen la entrega de la cerveza. El barril necesita permanecer 24 horas dentro de la cámara fría antes de ser servido (para alcanzar la temperatura ideal y para que el barril “descanse” del transporte), y usted no puede correr el riesgo de quedarse sin cerveza. Si compra cerveza de otras localidades y con entrega más difícil, probablemente necesitará un espacio un poco mayor para el inventario de barriles nuevos.
Si usted tiene una gran salida de cerveza, también necesitará una buena cantidad de barriles disponibles y a la temperatura ideal de servicio.
¿Con cuántos grifos va a trabajar? La elección de la cantidad de grifos, junto con la rotación de barriles del inventario, es uno de los principales puntos para definir el tamaño de la cámara.
Vale la pena pensar si existe la posibilidad de ampliar la cantidad de grifos en el futuro. Usted puede, por ejemplo, empezar con 10 grifos y dejar reservado un espacio para 2 o 4 más. Para eso, también conviene aprovechar un nuevo rincón de la cámara. En este ejemplo empezamos con 8 y, en otro momento, agregamos 4 más en otra pared.

Una vez definida la cantidad de grifos, usted debe pensar en el espacio físico disponible para montar la cámara. Una cámara fría grande necesita más espacio, requiere un motor más grande y más potente y costará más, además de quitar espacio que podría usarse para otra cosa, como mesas.
Si el espacio cerca de las mesas es limitado, usted puede usar una cámara menor o incluso una barra refrigerada con los barriles en operación y mantener el inventario en otro lugar.
Imagine un evento en su bar, con aforo máximo y fila para servirse. El espacio entre los grifos puede ayudar a reducir esa fila. Cuanto más separado esté un grifo del otro, mejor para un gran movimiento de personas.
Una distancia de 50 cm entre grifos es suficiente para que las personas puedan servirse y salir con sus vasos llenos sin chocar unas con otras. Una distancia de 30 cm es una recomendación razonable para quien quiere aprovechar bien el espacio e instalar una buena cantidad de grifos de autoservicio de cerveza.
También es importante recordar que debe haber una distancia entre el último grifo y la pared, generalmente de la mitad de la distancia entre los grifos. myTapp tiene modelos de hardware de autoservicio que funcionan desde 10 cm entre grifos.
Existen dos tipos de cámara fría: de enfriamiento y de congelación. La cámara fría de enfriamiento trabaja a temperaturas de 0 ºC a 18 ºC y no es la recomendada para trabajar con cerveza de barril. El modelo recomendado es la cámara fría de congelación. Trabaja a temperaturas de 0 ºC a -25 ºC y cuenta con un sistema de descongelación preparado para mantener una temperatura ideal trabajando con más holgura. Las cámaras de enfriamiento trabajan al límite para mantener la temperatura baja y algunas pueden tener problemas en días más calurosos y cuando la puerta se abre muchas veces.
Ahora usted ya tiene a mano todos los puntos fundamentales que deben considerarse para construir la cámara fría de su bar, pero, si todavía tiene dudas, ¡estamos a su disposición para ayudarle en esta tarea! ¡Solicite un contacto y conversemos!
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